No hace falta ser sumiller para disfrutar de un buen vino canario. Con cuatro pasos y un poco de calma, sacarás mucho más de cada copa.
1 · Vista
Inclina la copa sobre un fondo claro. Un blanco joven brillará con reflejos verdosos; un tinto canario suele ser de capa media, luminoso. El color ya anticipa el carácter.
2 · Olfato
Gira la copa y huele. Busca la fruta, las flores y — en los vinos volcánicos — ese fondo mineral, casi de piedra mojada, que es su firma.
3 · Boca
Da un sorbo pequeño y déjalo recorrer la lengua. Fíjate en la acidez fresca y en el final salino que dejan el mar y el volcán.
4 · Maridaje
Aquí empieza lo divertido. Un Listán Blanco fresco pide queso de cabra o un almogrote. Un Listán Negro ligero acompaña de maravilla al jamón y a los quesos semicurados. Y una Malvasía dulce es el final perfecto con un queso curado intenso.
El mejor maridaje es el que tienes en casa: vino, queso, jamón y buena compañía.
Temperatura: los blancos, entre 8 y 10 °C; los tintos ligeros, algo frescos, sobre 14 °C. Y sin prisa — un vino canario mejora cuando se le da tiempo y conversación.